Para entender mejor los desafíos del turismo masivo actual, necesitamos conocer la historia del turismo de Tenerife.

Capítulo 1: Los inicios del turismo en Tenerife

En el siglo XVIII, Tenerife comenzó a atraer a viajeros intrépidos en busca de aventura, salud e investigación científica. Sin embargo, el turismo era exclusivo de una élite adinerada debido a los altos costos y el tiempo requerido para realizar un viaje desafiante. El Valle de la Orotava, con su paisaje extraordinario y un clima envidiable, se convirtió en el destino predilecto de naturalistas, científicos y románticos viajeros entre los siglos XVII y XIX. Con el majestuoso Teide como telón de fondo, este rincón paradisíaco ejercía un magnetismo irresistible.

Capítulo 2: Los puertos y su influencia británica

Los principales puertos de la isla, Puerto de Santa Cruz de Tenerife y Puerto de la Cruz, albergaban a numerosos comerciantes británicos. Estos comerciantes contribuyeron al desarrollo de posadas y alojamientos, dando forma a un enclave turístico con influencia británica.

Capítulo 3: El auge turístico y la Revolución Industrial

La Revolución Industrial en el siglo XIX aceleró el desarrollo turístico en Tenerife. El desarrollo de las comunicaciones marítimas derivadas de la expansión política de Alemania y Reino Unido, la mejora de los barcos y la construcción de instalaciones portuarias permitieron el transporte regular de pasajeros, sentando las bases para el florecimiento del turismo en la isla. Además, en 1883 se instaló un cable telegráfico que facilitó la comunicación con el exterior.

Capítulo 4: La cura en el clima canario

En la década de 1880, las guías turísticas impresas en Inglaterra comenzaron a difundir los beneficios del clima canario para la salud. Las brisas puras y las aguas cristalinas de la isla se convirtieron en un anhelo irresistible para aquellos que buscaban sanar sus dolencias pulmonares y tratar afecciones cutáneas. Esto atrajo a miles de personas, principalmente británicos, en busca de bienestar y rejuvenecimiento. En 1886, emergió el majestuoso «Orotava Grand Hotel», el primer sanatorio de Canarias, dando la bienvenida a los visitantes en busca de renovación y salud. Otro enclave emblemático fue el hotel Taoro en el Puerto de la Cruz.

Capítulo 5: Un nuevo despertar

Entre 1905 y 1912, la administración pública formó comisiones con un objetivo claro: impulsar el turismo en Tenerife. Se desplegaron esfuerzos incansables para difundir la imagen de las Islas Canarias en toda Europa, dejando atrás el enfoque exclusivo en el turismo de salud y abrazando un nuevo modelo de sol y playa.

Capítulo 6: Desafíos durante las guerras y renacer de la esperanza posbélica

Las dos guerras mundiales y la guerra civil española tuvieron un impacto negativo transitorio en el turismo de Tenerife. Sin embargo, una vez finalizadas estas épocas de conflicto, el turismo en la isla experimentó un resurgimiento vigoroso. La afluencia de visitantes comenzó a aumentar nuevamente y se reinició la construcción de nuevos hoteles. En el transcurso del siglo XX, Tenerife se convirtió en un destino turístico muy popular, atrayendo a miles de visitantes extranjeros cada año.

Capítulo 7: El despegue hacia el paraíso turístico

En 1952, se implementó una ley que estableció los Puertos Francos en Tenerife. Esto significó que los impuestos en los puertos de la isla se redujeron considerablemente, lo cual atrajo inversiones y promovió la exportación de productos agrícolas. Esta medida también contribuyó al desarrollo del turismo, ya que facilitó el comercio y la llegada de turistas a través de los puertos. Además, a finales de los años 50, el turismo en Tenerife experimentó un crecimiento acelerado con la llegada del tráfico aéreo y los vuelos chárter. Las costas canarias se iban a convertir en un refugio invernal para los turistas europeos, y el sur de Tenerife iba a experimentar una transformación en su industria turística…

Capítulo 8: La transformación del sur de Tenerife

En los años 60, mientras ciudades como Puerto de la Cruz fortalecían sus servicios turísticos, surgió una nueva posibilidad en el sur de la isla, una zona prometedora con un clima soleado. A pesar de la falta de infraestructuras y la dificultad de acceso, se desarrollaron áreas urbanizadas y la dictatura busca atraer inversiones extranjeras de Alemania, Suecia, Holanda, Gran Bretaña pero también de España para desarrollar las playas del sur en urbanizaciones turísticas. En esta década, la oferta turística se consolida con la creación de empresas de alojamiento, servicios, ocio y restauración hechas a medida para los viajeros. Ese fenómeno creó un cambio significativo en la sociedad canaria, anteriormente centrada en la agricultura. La cultura y formas de vida de los visitantes, considerablemente distintas, se introdujeron de manera gradual, dejando una marcada huella en la comunidad local.

Capítulo 9: La expansión de los 70, exponencial e incontrolada

En los años setenta, el sur de Tenerife despegó, superando los obstáculos de comunicación gracias a la inauguración de la autopista del sur en 1971 y del aeropuerto Reina Sofia en el sur en 1978. La crisis del petróleo de 1973 frenó la evolución turística provocando la quiebra de numerosos Tour Operadores, lo que afectó a los precios, impulsando hacia un turismo más económico. El destino se adaptó al turismo masivo, ofreciendo infraestructuras y servicios para satisfacer la demanda creciente pero la planificación urbana en Tenerife siempre fue rezagada y los planes de desarrollo obsoletos, lo que llevó a un crecimiento exponencial e incontrolado en muchas áreas turísticas del sur.

Capítulo 10: Crecimiento turístico en los años 90

En los años 90, el turismo experimentó un impresionante crecimiento. En solo una década, el número de visitantes en la región aumentó casi al doble, pasando de aproximadamente 5,6 millones en 1990 a 10 millones en el año 2000.

Capítulo 11: El turismo de masas a partir de los 2000

A partir del año 2000, los vuelos chárter y los paquetes turísticos todo incluido ofrecieron una forma rápida y conveniente de viajar que atrajo a la región a turistas de Europa Occidental, especialmente aquellos de clase media-baja. También hubo un grupo pequeño de turistas jubilados que decidieron quedarse por más tiempo e incluso comprar propiedades en la zona. Sin embargo, debido a la influencia de las agencias de viajes y la estandarización del turismo en la región, hubo menos visitantes con altos ingresos económicos, más exigentes o aquellos en busca de experiencias auténticas y diferenciadas.

Capítulo 12: Saturación y cambio

En la actualidad, el turismo de masas continúa siendo una parte importante de la industria turística, con el impacto negativo que vamos a presentar en el artículo siguiente, pero ha experimentado una evolución significativa en su enfoque. Se ha buscado diversificar la oferta turística, incluyendo opciones más allá del turismo de playa tradicional.

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